lunes, 27 de abril de 2009

Lazos de familia

En el pueblo donde nacieron mis padres los nombres se elegían directamente del santoral. De acuerdo a la fecha de nacimiento, al niño se lo llamaba como el santo de ese día.
No es que no tenga ventajas este sistema: piensen los lectores en el tiempo y contratiempos que generan la búsqueda del nombre perfecto para el bebé, las alternativas para nene y nena, las peleas por el nombre del abuelo que alguien quiere mantener en la familia, los nombres vetados de ex parejas de los padres, etc.
Este sistema, si hay algo que tenía, era objetividad. Si el bebé nacía el mismo día que el tío abuelo preferido, genial; si nacía el mismo día que la ex novia de papá, mala suerte. Mamá odiaría a la niña, pero de ahí no pasaba.
Así, en mi familia hubieron Ciprianas, Cervandos, Hilarios, Rogelios, Wencesladas, Robustianas, Gumersindos, Pablas (sí, así, en femenino, Pabla), Petronas, Marías Luisas. Unos pocos afortunados: Pedros, Claras, Vicentes y José (del Corazón de Jesús, porque sonaba demasiado bien solo).
A mi mamá le tocó nacer en julio, al otro día era San Buenaventura, y a mi abuela le sonó a nombre de mujer. En el Registro Civil nadie observó nada y le quedó un nombre de varón. Cosas que pasan.
Papá, en cambio, tuvo suerte. Nació en octubre y le tocó llamarse Francisco.
Lo loco, lo raro, lo imprevisible es que les digan Buena y Franco. O sea: soy la hija de Buena y Franco. Como me dijeron una vez, no hay forma de que saliera ilesa.
Quizá por eso, siempre intenté ser buena, adorable, dulce y reservada, cariñosa pero no cargosa, expresiva, moderada, inteligente, humilde, seria y graciosa. Todo al mismo tiempo. Me parece que se me complicó.
Ah, y no les conté: mi abuelo se llamaba Santo. Si llega a aparecer una tía perdida que se llame Pura, les juro que me recluyo en el Uritorco o me uno al circo.

4 comentarios:

Pedro dijo...

Tas complicada desde el vientre no mas :P

Moni dijo...

Soy compleja, Pedro, no complicada...
Gracias por la visita!

Anónimo dijo...

Los parientes no se eligen, ni los nombres.
Igual, volviendo a la cuestión de los nombres, este tiene significado en el futuro deseado para el hijo por los padres.
Es mejor el nombre de una protagonista de telenovela, que todo sabemos sufrirá pero tiene su final feliz, que otro, por ejemplo, improvisado en el registro civil.

Moni dijo...

Querido anónimo, me parece que sabés de lo que estás hablando. Hmmm...
Espero que leas los próximos post al respecto.