viernes, 10 de septiembre de 2010

Elegía

Le ponés onda todo el día, contestás con la mayor cortesía posible a los extraños que te preguntan cosas que ya contestaste hace meses, buscás un taxi por 20 minutos, llegás tarde, te bancás ser forreada por gente que se supone que te respeta, no podés pagar la factura del celular porque no tiene vencimiento en el home banking, la alergia se sigue matando, te bancás a amigos depresivos que ni siquiera te dicen "gracias", te agarra la lluvia, la computadora sigue andando mal, no querés escuchar más nada, te estalla la cabeza, subís en el ascensor casi llorando de rabia, el teléfono suena en la cartera y no querés atender. Querés dormirte ya y despertarte cuando todos los idiotas que te cruzaste en el día no den señales de vida.
Y de golpe, escuchás el ruido del corcho saliendo de la botella del Finca Gabriel..."plop", tomás el primer trago, cristalino, frío, dulce, apenas ácido, sedoso... y volvés a tener la ilusión de que las cosas pueden mejorar.

1 comentario:

christian dominguez dijo...

demasiado romanticismo para un dia burgues